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martes, 30 de diciembre de 2008

The Monachus Guardian - Noviembre de 2008

The Monachus Guardian es una publicación online bianual sobre la situación de la foca monje en el arco Mediterráneo, y su hermana hawaiana. Esta publicación se puede leer en ingles, y algunos números de pasados años en castellano, pero debido a que suelen tardar en traducirlos os dejo una reseña de las noticias de mas relevancia en nuestro entorno.

Se constata la lactancia en una playa de Cabo Blanco: es el primer registro desde 1945.

Desde la creación de la reserva marino terrestre "Costa de las focas" en 2001, las observaciones de los animales utilizando playas ha aumentado progresivamente. Este fenómeno fue particularmente evidente el año pasado, cuando grupos de focas y crías incluso menores se observaron en una playa cercana a una de las cuevas de cría.

Aunque fue un gran logro en sí mismo, no era posible imaginar que el siguiente paso sucedería tan pronto. El mes de octubre se observó una madre cuidando de su cría en una playa llamada "playa del Halcón". El cachorro había nacido en una cueva cerca de la playa, pero se mudó a la playa con su madre cuando contaba con 1 mes de edad. Después de varios días, vimos a la madre entrando y saliendo de la playa donde los animales se han observado desde el año pasado. Unos minutos más tarde, en el sur de la playa, se observó el encuentro entre el cachorro y su madre. Se trasladaron fuera del alcance de las olas y cinco minutos más tarde, comenzó el amamantamiento de las cría.




Este comportamiento no se había detectado desde que Morales Agacino lo describiera hace mas de 60 años, en 1945. La cría y su madre, una hembra de 14 años conocida por el equipo de seguimiento, continuaron en la playa e incluso la cría realizo en ella su primera muda.

Mercedes Muñoz y Pablo Fernández de Larrinoa, Fundación CBD Hábitat.

Resultados de la reproducción de 2008 en Cabo Blanco

Hasta la fecha, se ha registrado el nacimiento de 43 crías durante 2008 en las cuevas de cría de la colonia de Cabo Blanco, mientras que en 2006 fueron 48 y en 2007 46 . Con la temporada de cría aún no cerrada, se esperan aún más nacimientos, sobre todo porque varias hembras embarazadas se han observado en la zona de las cuevas. El seguimiento de los nacimientos ha sido más difícil este año que en años anteriores, debido a una nueva cueva ha sido utilizada por las focas para dar a luz. La ausencia de una cámara de vídeo de vigilancia en esta cueva y el hecho de que sólo una parte de su interior es visible desde la playa de la entrada, ha impedido un completo control de la natalidad en este período. Como mínimo 4 cachorros han nacido en esta cueva, y un grupo de al menos 27 focas se ha observado en el interior.


Hasta el día de hoy, el equipo de seguimiento ha sido capaz de identificar el 80% de las hembras reproductoras que dieron a luz durante este año, y aunque algunos cachorros aún no han alcanzado la muda edad, podemos decir que la tasa de mortalidad de las crías provisional es bajo, alrededor de 25%. Esperamos poder informar en el próximo número de The Monachus Guardian que la productividad para todo el año ha aumentado con respecto a las anteriores, y que las tasas de mortalidad se han mantenido bajas.

Miguel Angel Cedenilla y O. Moulaye Haye, Fundación CDB -Hábitat.

Presencia de una foca monje en Mallorca

El 4 de mayo de 2008, un grupo de personas a bordo de un yate de motor en varias ocasiones vio una foca nadaren una tranquila cala de la costa norte de Mallorca, a unos 10 km NW de la isla de sa Dragonera. El animal apareció el barco de 10 metros y se pudo ver claramente en la superficie, y surgio después de bucear cuatro o cinco veces. Una fotografía fue tomada con una cámara de bolsillo, pero, por desgracia, sólo cuando el animal estaba ya muy lejos, en el mismo, apenas se puede ver una pequeña cabeza en el agua. Su avistamiento duró unos 20 minutos. Se informó más tarde del encuentro al personal del Parque Natural de Dragonera, que pasaron la noticia al Servicio de Especies Amenazadas del Gobierno de las Islas Baleares. Algunos días más tarde, el sello fue visto dos veces en las inmediaciones del Parque Natural de sa Dragonera.

El 14 de julio de 2008 Álvaro Garí, un experimentado instructor de buceo, pudo fotografiar una foca monje durante un encuentro submarino en una cueva situada a unos 18 kilometros al sureste de Sa Dragonera, donde conduce el placer-a veces los grupos de buceo.

Afortunadamente, Álvaro llevado una pequeña cámara compacta (Sony DSC-T100) con una funda submarina. Después de superar la sorpresa inicial, obtuvo 10 fotos del animal. Aunque las condiciones de luz en el interior de la cueva, junto con las limitaciones de la cámara autofocus y su flash, hicieron que las fotos no fueran de mucha calidad. Se enviaron copias de las fotografías a un grupo de expertos internacionales, que determina sin lugar a dudas de que el animal era una foca monje del Mediterráneo.

Algunos incluso especularon con la posibilidad de que fuera una hembra adulta.

De repente, se confirmó que se tenía el primer avistamiento seguro de una foca monje en Baleares desde 1958.

Aunque ha habido una serie de avistamientos esporádicos durante los años, algunas de ellas muy detalladas, no fueron respaldadas con pruebas fotográficas y la falta de imágenes hizo imposible verificar o descartar cualquiera de las observaciones.

Tas verificar el avistamiento se procedio a realizar unos formularios parecidos a los utlizados por MOM (Grecia), SAD-chamacochavez (Turquía) y el Parque Natural de Madeira (Portugal) para conseguir mas información de avistamientos. De esta manera se pudieron constatar hasta 14 avistamientos.

La evidencia sugiere que el animal se encuentra todavía en la zona, con la última observación el 18 de septiembre de 2008. Los avistamientos son dispersos e imprevisibles, a veces en lugares con alta intensidad de tráfico de barcos, donde no tiene sentido crear zonas de exclusión.

Medidas de ese tipo considerarón innecesarias, ya que sería difícil su justificación por la administración y de difícil comprensión para los ciudadanos. A veces, el animal ha permanecido en una zona costera, a pesar del intenso tráfico. Del mismo modo, no hay indicios de conflicto con las actividades pesqueras, por lo que no parece razonable proponer restricciones en un momento en que la pesca está disminuyendo debido a las presiones económicas.

Si en algún momento, se identificase un área de descanso (o en el improbable caso de que fuera una hembra y diera a luz en las proximas semanas en una cueva), sería necesario implementar un programa de vigilancia, de conformidad con la importancia que tiene para las Islas Baleares dar el primer paso hacia el logro de una población residente de foca monje.

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